El presupuesto del Ministerio de Ciencia e Innovación se incrementa un 3,09 % en 2010

29/12/2009

Una vez aprobados los Presupuestos Generales del Estado, el Ministerio de Ciencia e Innovación ha experimentado un importante incremento en su presupuesto hasta
alcanzar un total de 5.443,78 millones de euros, lo que significa un 3,09% más que en 2009.

Si antes de la tramitación parlamentaria los presupuestos del Ministerio de Ciencia e Innovación ya crecían un 0,2%, los más de 152 millones de euros adicionales- más de 150 millones de euros en subvenciones- , conseguidos tras el paso por el Congreso y el Senado, elevan la dotación inicial hasta el 3%. Este fuerte incremento presupuestario, refuerza una dotación con la que ya contaba el Ministerio de Ciencia e Innovación, y
que permitía garantizar la financiación de todos los proyectos de investigación en marcha y también de todos los contratos y becas existentes en el sistema, así como la convocatoria de nuevos proyectos y contratos.
El presupuesto definitivamente aprobado, permitirá aumentar las
aportaciones del Ministerio a algunos organismos públicos de investigación, centros tecnológicos y parques científicos, pero además
reforzará las cuantías de las principales convocatorias del Plan Nacional, que ya estaba previsto convocar con una dotación similar a 2009.
Particularmente permitirá incrementar las partidas dedicadas a nuevas becas y nuevos contratos. En concreto, se estima que el número de
investigadores contratados o becados con cargo a ayudas del ministerio se incremente en un 13% durante 2010.
A estos incremento del presupuesto tras el trámite parlamentario se
sumarán las partidas en I+D+i previstas en el Fondo de Economía
Sostenible y también las que se esperan del Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local (el primero contará con 20.000 millones y el segundo de 5.000). Por todo ello, se estima que el gasto en I+D+i podría incrementarse entre un 8 y un 10% respecto al 2009.
Los créditos en activos financieros del Ministerio mantienen su incremento inicial de un 13,3% respecto al año 2009. Un aumento asimismo necesario y relevante, dado el importante papel de arrastre que éstos ejercen sobre la inversión privada y, que responde, además, a la necesidad de financiar políticas activas de innovación con instrumentos adecuados. De hecho, el acceso a créditos para la realización de actividades de I+D+i
empresariales es una práctica ampliamente extendida en todas las
economías occidentales.