Unas jornadas descubren la aportación de la tecnología al mundo del vino

26/02/2009

Hoy en día es muy difícil hablar de vinos malos. Así de tajante se muestra el presidente de las Denominaciones de Origen (D.O.) de los vinos Málaga y Sierras de Málaga, Cayetano Garijo, quien ha explicado los cambios experimentados en el proceso de elaboración de los caldos gracias a los aportes de la tecnología y que han permitido "llegar al nivel de calidad actual".

En su intervención en unas jornadas sobre el papel del vino en la alimentación mediterránea, Garijo se ha remontado hasta la época de los fenicios y los griegos, quienes fueron los primeros responsables de extender por el mundo el cultivo de la vid y el proceso de elaboración de los caldos.

Primero Egipto, después llegaría el sur de Europa, Marruecos y poco a poco, ganando adeptos, fue extendiéndose por el mundo, ha relatado el responsable de la D.O. Málaga.

Tras hacer un breve recorrido hasta llegar a la época actual, Garijo ha hecho mención al "importante papel" que ha jugado la innovación y la tecnología en esta materia.

"Los procesos han cambiado tanto en el campo como en las bodegas pero siempre bajo el objetivo de alcanzar un nivel de calidad óptimo", ha relatado.

Atrás quedó la imagen de los campesinos pisando la uva, ahora las máquinas están presentes en todo el sistema productivo. En este sentido, ha alabado la incorporación del acero inoxidable en este proceso que a su juicio "ha supuesto un importante elemento para llegar al nivel de calidad actual".

Garijo ha hecho alusión a las investigaciones llevadas a cabo para el control de las plagas que actualmente "guardan un equilibrio con el medioambiente y mantienen la seguridad alimentaria".

Tras este primer esbozo del sector, ha llegado el turno de adentrarse en la D.O. Málaga y Sierras de Málaga de la mano del secretario del Consejo Regulador, José Manuel Moreno.

Moreno ha sido el encargado de detallar la relación de Málaga con los vinos, una provincia que a finales del siglo XIX contaba con más de cien mil hectáreas de viñedo y de las que, tras la plaga de la filoxera, hoy en día apenas se conservan cuatro mil.

Así ha recordado el "importante" papel de la viticultura en la provincia, prueba de ello es que la D.O. Málaga es la primera que se otorgó en España. Después llegarían la de Jerez y Rioja.

Y de 1933, cuando se crea la D.O. Málaga, Moreno ha hecho un salto en el tiempo hasta 2000, momento en que nace la D.O. Sierras de Málaga y que ha supuesto un punto de inflexión para el sector de la provincia.

Con esta nueva denominación se abría la veda a la elaboración de tintos, blancos y rosados en la provincia y que las bodegas han sabido aprovechar. Prueba de ello es que en tan sólo una década los asociados al Consejo Regulador han pasado de diez a más de treinta.

Por último, María Elena Rodríguez, presidenta de Vino y Cultura, ha hecho un balance de la zona de Ronda (Málaga), la población que ha experimentado el mayor crecimiento de bodegas desde 2000 y que se han amparado bajo la D.O. Sierras de Málaga.

Las jornadas se han celebrado hoy en el Parque Tecnológico de Andalucía y han sido organizadas por la entidad gestora de la tecnópolis, junto a la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, y ha contado con la colaboración de IAMED.