Andalucía se consolida como la cuarta región española que más inversión británica atrae

23/02/2016

Reino Unido ocupa la quinta posición de inversión directa en España

Andalucía se consolida como una de las cuatro comunidades autónomas que mayor inversión británica concentra. Así se desprende del ‘Barómetro sobre clima y perspectivas de la inversión británica en España’, un informe exhaustivo que analiza la evolución de las inversiones directas de las compañías británicas en España, y que se ha presentado hoy en el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA).

Al acto han asistido José Luis Ruiz Espejo, presidente del PTA, Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, Simon Manley, embajador del Reino Unido en España, Roger Cooke, presidente de la Cámara de Comercio Británica en España, y Derek Langley, vicepresidente regional de Andalucía de la Cámara de Comercio Británica en España.

El estudio, encargado por el Comité de Inversión Británica en España de la Cámara de Comercio Británica en España, recoge que la inversión extranjera directa del Reino Unido representa el 21%. Esto representa que las empresas británicas invirtieron más de 63.000 millones de euros en los últimos 11 años. La inmensa mayoría de esta flujo se materializa en inversión productiva (sólo el 5% corresponde a compañías de tenencia de valores).

En términos de stocki, Reino Unido es el quinto país con mayor inversión extranjera directa en España, con más del 10% del total. Este stock se focalizaii principalmente en los sectores de telecomunicaciones, tabaco, servicios financieros y comercio mayorista.

José Luis Ruiz Espejo, presidente del PTA, ha indicado que en el último año el 98% de las inversiones extranjeras en Andalucía tiene previsto seguir invirtiendo este año y más del 90% prevé el mantenimiento o la creación de nuevo empleo.

“De cara al año 2016 las expectativas son muy positivas, según los datos que tenemos, y que se han recogido a través de Invest In Andalucía, en el último año se han asentado en Andalucía 70 proyectos extranjeros de los cuales 24 se han ubicado en la provincia de Málaga”, ha apuntado Ruiz Espejo.

Creación de empleo y contribución a las arcas del Estado

La inversión británica directa en España generó alrededor de 214.000 empleos directos en indirectos en 2013, lo que representó un 1,2% del total. De ellos, más de 107.000 puestos de trabajo tienen que ver de manera directa con la inversión del Reino Unido en España, de los que 8.865 estuvieron concentrados en Andalucía.

La generación de empleo relativo a la inversión británica en España contribuyó con más de 3.600 millones de euros en impuestos a la Administración General del Estado, un 2,1% del total; y con más de 2.700 millones de euros a la Tesorería General de la Seguridad Social, un 1,6% del total de cotizaciones sociales.

Perspectivas positivas de futuro

Los datos anteriores tienen una clara perspectiva de mejora puesto que más de la mitad de las compañías británicas planea incrementar su inversión en nuestro país, continuando con las mejoras experimentadas en 2014. De ellas, dos terceras partes lo harán de forma inmediata. Se prevé que la inversión seguirá concentrándose en aquellos sectores económicos y regiones en los que la presencia es ya muy relevante. Por sectores, serán industria manufacturera; actividades profesionales, científicas y técnicas; actividades financieras y de seguros; y comercio y reparación. Por regiones, sobre todo se producirá en Madrid y Cataluña.

Fortalezas y debilidades para atraer inversión británica

El ‘Barómetro sobre clima y perspectivas de la inversión británica en España’ incluye datos extraídos de las opiniones que las empresas británicas tienen sobre el clima de negocios en España. En este sentido, las principales fortalezas de nuestro país para atraer sus inversiones son la calidad y estilo de vida y de los servicios educativos y sanitarios, la penetración y uso de Internet en los hogares y el hecho de que España es una excelente plataforma de acceso al mercado latinoamericano. Por el contrario, las debilidades de nuestro país que podrían afectar a la inversión británica directa serían la excesiva carga burocrática y la falta de unidad de mercado, el escaso desarrollo de fuentes alternativas de financiación y/o apoyo a las empresas, así como ciertas rigideces en la regulación laboral. Este barómetro, encargado por la Cámara de Comercio Británica en España, quiere convertirse en una referencia la valoración actual del clima de negocios en España y las perspectivas de las propias empresas británicas establecidas en el país. Actualmente, España se encuentra en una coyuntura en la que atraer inversión extranjera resulta fundamental y el Reino Unido es uno de los inversores clave para el país.