El director de Aikido de MIT, primer occidental del mundo en ostentar el título de 8º Dan

02/02/2016

Tissier se encuentra ahora a tan solo un puesto de lograr el honor máximo

El colegio MIT School ofrece Aikido como materia obligatoria desde Infantil hasta Bachillerato, y lo hace asesorado por los mejores especialistas. Entre ellos se encuentra la figura mundial de este deporte Christian Tissier, padrino de esta disciplina en el colegio y director de las actividades llevadas a cabo en el dojo de la escuela, además de mentor de Antonio Quero, profesor de Aikido en MIT School.

Este mes, Tissier ha sido elevado de categoría de manos del mayor exponente del Aikido en el mundo, Moriteru Ueshiba, nieto del fundador de esta disciplina, Morihei Ueshiba, en el Hombu Dojo de Japón. De este modo, Tissier ostenta ahora el título de 8º Dan, un grado honorífico situado a tan sólo un puesto de la categoría de más valor en la escala del Aikido, 9º Dan o Máster. Con el título, además, entra en un círculo muy reducido de practicantes de Aikido al máximo nivel en todo el planeta, y se configura como el primer occidental merecedor de esta distinción.

Acerca de la enseñanza de Aikido en MIT School

El Aikido es un arte marcial que no se centra en el combate, sino en la búsqueda de la perfección física y mental del ser humano a través del entrenamiento y la práctica continua. Su práctica se basa en el principio de la no-resistencia, es decir, a través de él se les enseña a los niños y niñas a no ser agresivos, resolviendo los conflictos con un posible agresor en la calle o en la escuela con calma y buscando neutralizar al oponente a través de técnicas de desequilibrio, inmovilización y control, sin causarle daño.

En MIT School, la enseñanza de Aikido trata de motivar a los estudiantes para mejorar respecto a sí mismos fuera de un marco competitivo o de comparación con el resto, y en el proceso, el alumno/a aprende la importancia de valores tales como el respeto, la humildad, la serenidad, la comprensión, la tolerancia… Asimismo, se le ayuda a comprender que forma parte de un todo con el universo y que, como parte integrante de la naturaleza, debe amarla y protegerla.