MIT School pone en marcha un programa de atención integral a estudiantes sobredotados

08/10/2015

El proyecto, ideado por Marta Eugenia Rodríguez de la Torre, ya se implantó con éxito en la Universidad Politécnica de Madrid

El colegio malagueño MIT School, atento siempre a las necesidades específicas de cada alumno, ha puesto en marcha este año un programa de atención integral al sobredotado dentro del Sistema Educativo. El proyecto Vía Láctea, como ha sido bautizado, ofrece a estudiantes de altas capacidades la oportunidad de desarrollar sus potenciales intelectivos, de aprender a investigar en sus áreas de interés y les proporciona las herramientas necesarias para crear su propio proyecto o invento.

Todo ello, por supuesto, en un ambiente especialmente diseñado para estimular adecuadamente a los niños y niñas con un cociente intelectual de más de 130, evitando así que pierdan interés por los estudios generales. De hecho, según datos de la Asociación Española para Superdotados y con Talento (AEST), este tipo de estudiantes representan un 2% de la población escolar y ostentan un fracaso del 65%, sobre todo durante la ESO.

Vía Láctea ha sido creado y es impartido por la profesora, investigadora y escritora especializada en este ámbito Marta Eugenia Rodríguez de la Torre, que también coordinó e impartió los exitosos programas educativos para superdotados en la Universidad Politécnica de Madrid entre 2008 y 2011. Durante los mismos, se puso en marcha un convenio tripartito con la Universidad, la Asociación Española de Superdotados y con Talento (AEST) y el programa de mejora de la inteligencia Sapientec Siglo XXI, que también se imparte en MIT como parte del currículo obligatorio.

El programa Vía Láctea se desarrolla en MIT School desde octubre a mayo durante dos horas a la semana (lunes y miércoles). Este mes finaliza el período de inscripción para que estudiantes ajenos al centro pasen a formar parte del grupo de alumnos y alumnas que ya se han apuntado para profundizar en los conocimientos adquiridos en el colegio, mejorar sus cualidades científicas y, sobre todo, para aprender a investigar temas de su elección. De hecho, el objetivo principal, según Rodríguez de la Torre, es lograr la coparticipación de los estudiantes sobredotados, que podrán crear sinergias al compartir clases específicas que satisfagan su afán de conocimiento y canalicen sus ansias de crear y de descubrir el mundo.